El metaverso es uno de esos términos que, cada día que pasa, nos suena más. Para intentar explicar a los no iniciados de qué se trata, lo haremos con un ejemplo lo más sencillo posible. Se trata de un “universo virtual” (el neologismo metaverso procede de ‘meta’, del griego ’más allá’, y de ‘verso’ o del ‘universo’, y se usó por primera vez en la novela de Neil Stephenson de 1992 ‘Snow Crash’) en el que, gracias a tecnologías ya existentes, como la realidad aumentada, y otras que están por venir, desarrollaremos una vida complementaria, o independiente, a la real.
Con solo unas gafas u otro dispositivo que quizá aún no se ha inventado, nos sumergiremos en un inmenso océano de manera totalmente inmersiva, interactuando con todos los usuarios y entornos que se generen en este espacio sin límites. Pero sin perder, por supuesto, nuestro contacto con el mundo real. Viviremos en definitiva entre dos dimensiones, una tangible y otra virtual.
A muchos esto le sonará a ciencia ficción, pero lo cierto es que ya es, nunca mejor dicho, muy real. De hecho, todos los gigantes de la tecnología están invirtiendo masivamente en el llamado metaverso. Y Suiza jugará un papel decisivo en la construcción de esta próxima dimensión de internet. Porque, tal y como se revela en la web del Departamento Federal de Asuntos Exteriores “House of Switzerland”, gracias al prestigio de las universidades helvéticas, el país en general y Zúrich en particular se está convirtiendo en un verdadero “hub” del metaverso.
La influencia de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH Zúrich) ha colaborado a que empresas punteras como Microsoft, Facebook, Google, Disney Research o Magic Leap hayan abierto oficinas o laboratorios de investigación en la capital económica de Suiza. Pero, según recogen en la mencionada web, también en la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) se están generando avances, tal y como confirma Ronan Boulic, profesor e investigador de la EPFL y especialista en realidad virtual. «El centro de imagen de la EPFL, que suscita la colaboración entre varios laboratorios, también ha adquirido renombre internacional».
Empleo e innovación en torno al metaverso
Todo ello genera un efecto dominó en el que tecnología y empleo se retroalimentan. Por ejemplo, Meta (antes Facebook) tiene previsto contratar a 150 nuevos empleados en Zúrich para trabajar en estos mundos inmersivos, y una parte importante de los 4.000 empleados de Google con sede en Zúrich también se dedica al metaverso. Microsoft, por su parte, ha creado el Mixed Reality & AI Zurich Lab, un laboratorio de 25 personas dedicado a la investigación básica y aplicada en el campo de la visión por ordenador para su uso en entornos de realidad virtual y aumentada.
Pero también son varias las empresas suizas implicadas en este aspecto, desarrollando tecnologías que podrían mejorar los componentes de hardware implicados, y algunos elementos externos como las gafas virtuales. Otras empresas se dedican a construir las distintas plataformas que prometen interacciones sociales sin tener que desplazarse.
Dentro de muy poco tiempo estaremos conduciendo el que será nuestro nuevo coche, probándonos unos pantalones o, simplemente, tomándonos un café, en este mundo virtual que tendrá un gran componente de ‘Made in Switzerland’.