La crisis del coronavirus nos ha hecho cambiar cientos de cosas en nuestro día a día, tanto a nivel personal como laboral o académico. Una de las principales nuevas realidades a las que nos ha tocado adaptarnos es a las clases online; algo que, desde el Colegio Suizo de Madrid, hemos tenido interiorizado desde el minuto uno. 

Desde que se inició el primer periodo de confinamiento, a mediados de marzo de 2020, en el CSM hemos respondido poniendo al alcance de nuestros alumnos las mejores herramientas para que el gap con respecto a la enseñanza presencial sea el menor posible. Y así es como se ha percibido, tal y como nos comenta Alicia, de undécimo curso: “Desde el primer momento nos dijeron que iba a haber una web habilitada para dar clase y que tendríamos el mismo horario que de manera presencial, así que no creo que hayamos perdido tanto nivel académico”. 

Es conveniente recordar que todos los alumnos del Colegio tienen acceso a MS Office 365 Education, desarrollada por Microsoft; una herramienta imprescindible para el nuevo concepto de educación online. Una plataforma que permite a profesores y estudiantes trabajar de manera conjunta, con un paquete de elementos en la nube que la hace accesible y rápida. 

Aun así, es necesario un periodo de adaptación que, en el caso del CSM, ha sido rápido y duradero. “Yo he visto una importante mejora con respecto a marzo. Entonces era una novedad sentarse frente al ordenador  y ahora ya están tan instauradas las pautas de enseñanza que se organizan a la perfección. Ya les parece lo más normal”, comenta Beatriz Martínez. 

Una asimilación que ha posibilitado una incidencia “suave” de Filomena en el Colegio y las consiguientes clases online por el cierre obligado del centro. A ello se unió, tal y como señala Christina Urech, que “antes de Navidad, la idea era impartir clases online durante una semana tras la vuelta, como una cuarentena. Aunque el Gobierno regional no lo permitió, nosotros estábamos igualmente preparados; todos los profesores habían preparado clases online porque era nuestro objetivo, y cuando se decidió el cierre de los colegios no nos pilló por sorpresa y estábamos listos”. 

Una forma distinta de dar clase que funciona, pero que no es igual que la presencial. “Ellos están más a gusto, más protegidos en el ambiente escolar, donde pueden hablar directamente con su compañero o con el profesor. Y creo que para el maestro es igual”, comenta Moisés, profesor de español en primaria. 

Sea como fuere, en el Colegio Suizo de Madrid estamos listos para garantizar la mejor enseñanza posible, en cualquier formato.