En octubre de 2019, los científicos suizos Michel Mayor y Didier Queloz fueron galardonados con el Premio Nobel de Física. Recibieron este gran reconocimiento por “el descubrimiento de un exoplaneta en la órbita de una estrella de tipo solar”, y fue portada en todos los diarios helvéticos.

Pero no fue, ni mucho menos, la primera ver que esto sucedía. Ese día, sus nombres se unieron a la extensa lista de suizos que han recibido esta prestigiosa distinción, sumando un total de 28 Premios Nobel en su historia; 17 de ellos en disciplinas científicas (siete en Física, otros tantos en Química y ocho en Medicina), por lo que es el séptimo país con más galardones de este tipo.

Suiza también tiene dos Premios Nobel en Literatura (uno de ellos fue el recibido en 1946 por Herman Hesse, nacido en Alemania, pero residente en Suiza la mayor parte de su vida) y cuatro Nobel de la Paz, incluido el primero que se concedió en 1901 (a Henry Dunant, fundador de la Cruz Roja).

Además, esta distinción ha sido otorgada a muchos científicos extranjeros que cursaron sus estudios en Suiza o que enseñaron en universidades de Zúrich, Ginebra o Basilea.

Pero, ¿cuál es el motivo de este éxito? Para Richard Ernst, Premio Nobel de Química en 1991, hay dos razones fundamentales. La primera, la neutralidad del país centroeuropeo en las dos guerras mundiales y el consiguiente “atractivo” para acoger a las mentes más privilegiadas de toda Europa en esas épocas.

La segunda, tiene mucho que ver con las buenas condiciones en todos los sentidos que ofrece Suiza, desde las académicas a las económicas. Según su opinión, “las buenas condiciones financieras atraen a excelentes investigadores de todo el mundo”.

Cabe recordar en este sentido que Suiza fue nombrada recientemente como la única nación, aparte de Gran Bretaña y Estados Unidos con centros entre las 20 mejores universidades del Ranking Mundial de Universidades Times Higher Education World 2020. Concretamente, la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH) fue incluida en la 13ª posición de tan prestigiosa lista.

Suiza está a la cabeza de la lista de los galardonados con el Premio Nobel per cápita. Un motivo de orgullo para la educación suiza que, seguro, irá incorporando más nombres en el futuro.